El pasado 10 de enero finalizó el torneo pre-olímpico de voleibol femenino en Bariloche, Argentina; y el panorama paraarchivo la selección chilena fue dramático. Las nacionales quedaron en último lugar -entre cinco elencos participantes- sin victorias. Desde la federación, y las propias jugadoras, reconocieron que su principal desventaja fue ir a competir con un plantel conformado casi en su totalidad por jugadoras que no superaban los 22 años de edad. Pero ¿por qué pasa esto? ¿Por qué dan esa ventaja? Según las autoridades y las propias jugadoras el tema es que en la actualidad prácticamente no hay deportistas adultas que puedan integrarse a la selección que dirige Hugo Jáuregui. De hecho, una de las más experimentadas de la plantilla que disputó el pasado pre-olímpico, y la única jugadora adulta que viajó a Argentina, reconoció que es difícil que a futuro se pueda conformar un equipo adulto, en gran parte por la falta de motivación que existe en este deporte. “A Chile le falta un poco de cultura deportiva y a medida que uno crece va adquiriendo más responsabilidades y todas prefieren irse por el lado de cumplir con sus obligaciones académicas. Creo que es lo que les va a pasar a estas jugadoras también. Tampoco creo que cuando ellas tengan 25 años, que es la edad que tengo yo, vayan a seguir jugando en la selección”, explica Chris Vorpahl, quien además es la capitana de la selección. Desde el propio plantel, explican que prefieren dedicarse a la vida universitaria, porque no es económicamente rentable para ellas dejar todo por el voleibol que en Chile no es profesional. Incluso no hay damas jugando en ninguna liga profesional del extranjero. “Cuando una entra a la educación superior, las prioridades cambian. Es muy difícil compatibilizar las dos cosas, aunque se intenta dar lo mejor en las dos, pero a veces te supera. Por eso una prefiere priorizar la universidad, ya que el voleibol chileno en estos momentos no es lo mejor a nivel internacional”, apunta Isidora Steinmetz, otra seleccionada.

La falta de recursos

A nivel internacional la selección chilena se encuentra hoy ubicada en el sexto lugar sudamericano, tras Brasil, Argentina, Perú, Colombia y Venezuela. Esto, explican, se debe a la poca preparación que reciben las nacionales, ya que la preparación se realiza mayormente en suelo chileno, a diferencia de las otras escuadras que arman giras por Europa o por distintos países del continente. “No tenemos la posibilidad de ir a giras por un tema de recursos. Por ejemplo, Perú prepara todo el año a su selección en Europa. Hay una gran diferencia en eso. Nosotros como federación, con suerte, debemos recibir una suma cercana al millón de dólares anuales. La selección de Perú, por ejemplo, debe recibir unos 6 o 7 millones en recursos. Además, ellos participan en copas panamericanas y giras mundiales. Nosotros no estamos en estas instancias”, comentó José Beltrán, presidente de la Federación de Voleibol de Chile. Las diferencias entre la categoría damas y varones son otro tema a debatir al interior de la Fevochi. El hecho de que la categoría de varones tenga un mejor rendimiento en la actualidad (5° a nivel sudamericano, pero con más proyección) influye, en parte también, en el desarrollo de la rama femenina. Las jóvenes jugadoras notan las diferencias en temas tan básicos como los entrenamientos que realizan tanto varones como damas. “Nosotras entrenamos al lado de los hombres y se ve que cuando entrenamos a las 7 de la mañana llegan cinco mujeres y los doce hombres. Ahí uno piensa en las prioridades que tiene cada una”, comentó Steinmetz.

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