Un cabezazo certero de Gerard Piqué desatascó el debut de España en la Eurocopa de Francia contra la República Checa y le dio el triunfo (1-0) en la primera jornada (grupo D) de la fase de grupos, disputado en el Estadio de Toulouse, en un monólogo de la tricampeona continental bajo la batuta de un lustroso Andrés Iniesta.

Fue una victoria angustiosa contra un rival ultradefensivo, que pareció emular a la Georgia de hace una semana en Getafe y que acabó con el histórico mal fario en el arranque.

Del Bosque resolvió la primera incógnita del campeonato: ¿De Gea o Casillas? ¿Casillas o De Gea? La continuidad o la renovación. El seleccionador nacional apostó por la juventud del portero del Manchester United pese al ruido mediático provocado en los días previos al debut por el ‘caso Torbe’.

El debate fue estéril, pues el joven De Gea fue sólo un testigo del aluvión de juego de ‘La Roja’. Apenas tuvo que neutralizar un disparo lejano de Tomas Necid al borde del descanso de un conjunto de Pavel Vrba aplicado en defensa, inofensivo en el ataque en el que sólo acumuló un par de faltas.

En cambio, España, más volcada en la primera parte por el flanco izquierda de Jordi Alba y Nolito, tenía el control absoluto del tiempo del juego, pero le falló en el último pase, en unas ocasiones, y erró en la puntería en un par de disparos del Alvaro Morata, en otras. El veterano Peter Cech también tuvo su cuota de culpa.

El gol llegó en un centro de Iniesta, elegido Jugador del Partido, a la cabeza de su compañero Piqué en el minuto 87 cuando el reloj más apretaba y con una España totalmente volcada sobre la meta rival. Aún tuvo que sufrir cuando De Gea depejó de puños un disparo de Darida en el descuento.

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