El técnico de la U está contento por el presente que vive el equipo. Eso sí, recalcó que va paso a paso, aunque afirma que obtener el título no depende de ellos.

“Yo no puedo mentir, lo veo muy bien (al equipo) , lo veo con un ánimo. Lo veo de adentro y entusiasmado, vibrante, viviendo estos momentos. No sé si podremos llegar (a ser campeones), pero estamos dando todo. No dando la vida, porque es un juego, pero sí dejando todo. Vaciándose cada partido, jugando con dificultades, ya sea por expulsiones u otras razones. Veo una interna enorme y este potencial hace que te ilusiones, pero no depende de nosotros. Sí depende de nosotros sentir y vivir los 15 puntos y, a partir de ahí, Dios dirá”, señaló el entrenador, entrando en materia futbolística.

“Vamos a buscar los puntos que están en juego, que nos permitan seguir creciendo y desarrollándonos. Hay otros partidos más. Vamos partido a partido, no hay que adelantarse a los hechos y tratar de darnos la posibilidad de que cada partido podamos seguir creciendo y evolucionando en varios aspectos. Estamos pendientes sólo de Wanderers y la semana siguiente, de la Católica, que tiene un gran equipo”, añadió.

En tanto, le resto importancia al hecho de que nadie de su cuerpo técnico tenga habilitado el título para dirigir en Chile, en caso de algún contratiempo suyo. “Soy una persona interiormente tranquila, el día que me expulsen será un irrespeto para mí mismo. No hacia el otro. No lo considero dentro de mi diccionario de trabajo y de vida. La forma de trabajar hay que respetarla y esta es una forma de trabajar. El club toma sus precauciones, es un club en el cual no se separa el fútbol base con el fútbol profesional y cada vez estamos más ligados y eso hace que esa convivencia haga que tengamos la tranquilidad de trabajar todos juntos. No me anticipo, pero hay dos personas inscritas para llegar a estar, que son el señor (Marcelo) Jara y César Henríquez”, sostuvo.