Toda una vida dedicada al patinaje. Javiera San Martín con apenas veinte años puede decir que lleva 16 dedicada en un cien por ciento a la disciplina. “Llegué al patinaje muy chica. Mis hermanas empezaron a patinar pero cuando ellas se cambiaron de entrenador quise empezar y desde ahí no paré más”, recuerda la deportista especialista en fondo.

Ahora, como deportista de alto rendimiento está enfocada en sus próximos desafíos: la clasificación al mundial de la especialidad y los Juegos Bolivarianos. “La preparación ha sido un poco dura porque he tenido varios cambios este 2017. He pasado por algunas dificultades, un par de lesiones, pero eso he sabido sobrellevarlo, de hecho competimos hace un par de semanas atrás y me fue bien, gané una carrera y en la otra quedé tercera. Al menos va todo bien hasta el momento”, señala.

A pesar de su juventud ya ha tenido grandes experiencias en el patinaje y uno de sus momentos más felices fue su clasificación al Mundial juvenil a los trece años. “Con mi entrenador lo preparamos desde siempre, era nuestra meta a corto plazo. Era una de las posibilidades pero como yo era tan chica y competía con gente tres años mayor, había tranquilidad por los resultados pero lo logramos”, cuenta Javiera.

Pero no se queda ahí y va por más. “Mi sueño y una de las grandes aspiraciones es ser medallista mundial”, asegura. Para eso entrena en una rutina bastante exigente y que demanda un gran esfuerzo. “Martes, jueves y sábado entreno dos veces en el gimnasio la parte física y los demás días son todos para los patines. Mi especialidad es el fondo”, señala la deportista.

Para Javiera todo podría ser más fácil si los trabajos y proyectos deportivos en el país se pensaran a largo plazo. “Chile es un país con mucho potencial, mucho talento pero falta apoyo y un sistema que respalde a sus deportistas y los cuide. Siempre trabajamos al corto plazo y se esperan resultados de deportistas en un ciclo olímpico de cuatro años, eso es casi imposible”, asegura la fondista.

Por eso es tan complejo ser deportista en Chile y porque, a su juicio, “es un poco difícil compatibilizar lo que hacemos diariamente y la vida personal. Me trato de hacer los tiempos el fin de semana pero es un poco complicado. De todas maneras lo trato de llevar y darle importancia a cada persona que está en mi vida”.